martes, 31 de enero de 2017

Enero 2017. Memoria y objetivos deportivos.

Este año decidí desengancharme de los cibermundos, redes sociales y bogs.

Prioricé llegar a casa y soltar el móvil, leer libros de papel, respirar profundo antes de contestar, mirar a los ojos y sonreír, que definitivamente, cuesta lo mismo que estar encabronado todo el día.


Así pasé este primer mes de 2017, entre "tangibles", viajes de trabajo y virus invernales "potentes".
Sigo mi camino hacia no sé muy bien dónde, aunque tengo claro lo que no quiero ser, y entiendo que ese es un buen principio, por lo menos menos, para mí.


Viajé por trabajo a Alemania, Coruña, Madrid y Londres,


,.... y pasé dos veces la gripe y un virus de estomago demoledor, lo que sumado a mi total posicionamiento en el plano ovo-lacto vegano (más allá de algún flirteo con pescado fruto de mi contínua vida socio-laboral) dio con una cifra inferior a los 80 kgrs de peso por primer enero en años.


Aproveché cada rincón, cada tiempo muerto, cada espacio de aire para estar con mi familia no sin antes salir a trotar robándole horas a morfeo,.... Sumé quizás menos volumen (acabo enero con 350 kilómetros, obligado por lo arriba expuesto), quizás a mayor velocidad (fruto de la energía limpia que nutre mi cuerpo y mis 6 kilos menos respecto a agosto),.... Seguro me sirvió para valorar aún más la suerte que tengo cada vez que encuentro un hueco para mí, o me planteo un objetivo o quizás, cruzó la meta de un sueño.


Y es que este es el tema de siempre, reinventarse, mirando de reojo hacia delante y siendo consecuente con lo que uno cree que es "lo correcto".
Sin estar demasiado pendiente del pasado ni obsesionado por el futuro.
Esto es muy corto y hay que disfrutar todo lo que se pueda de ahora dandose permiso para el error.


Así, arranqué el año junto a la familia de A To Trapo, pasé grandes momentos de nieve junto a mis solitarios, grandes medios días junto a mis Lunchtimers y también, grandes ratos en solitario, corriendo....


Pensando en este 2017, de nuevo lleno de objetivos, ilusiones y proyectos emocionantes.
Estoy inscrito en 3 pruebas de momento, la Transilicitana (102k) en marzo, la Lavaredo (120k) en junio y la NDW (166k) en agosto, y estoy abierto a lo que surja contando, un año más con el apoyo de OVERSTIM'S.

Me gustaría también hacer una ruta que recorra todas las cimas de la provincia corriendo en autosuficiencia y pernoctando en el monte, lo tengo que preparar bien, pero me hace MUCHA ilusión y de paso, poder utilizar la experiencia para compartir algún tramo  con mis hijos e introducirlos así, de la mejor forma que se me ocurre, en este mundo que nos vuelve locos.


Espero poder subir un poco el volumen de kilómetros este febrero para poder disfrutar de todas las cosas que tengo en mente y espero sobre todo, seguir teniendo la capacidad de parar, coger perspectiva y respirar hondo digan lo que digan.


Gracias por pasaros por aquí, sed felices.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Cierre de 2016

Gracias 2016,
no todo fue bueno, pero con mucho 
bueno me quedé, quizás sea esa mi droga, tortura o suerte.


Me quedo con lo bueno, solo con lo bueno,.... Y hay cosas que quizás, debiese haber aprendido ya, pero tampoco tengo prisa ni ganas de ponerme tenso cuando cruce la mirada con el tipo al que refleja el espejo cada mañana.
Aquí adjunto motivos, muchos, por los que 2016 valió la pena.

Y es que 2016 me enseñó a no rendirme,
a no escuchar y a escuchar mucho,
a querer ser más humilde,
a querer necesitar menos,
a conocer el desapego y ser consciente del abismo que nos separa,
a trabajar por acercarme, 
a temer el olvido, 
a pasar de ataduras y compromisos, 
a valorar y a observar el ahora,
a restar ciber-valores,
a sumar miradas a los ojos, 
a alejarme de redes sociales,
a olvidarme el móvil en casa, 
a cambiarlo por una cuerda,


a meditar para pisar el suelo,
a volver a correr descalzo, 
a correr y meditar, 


a perderme en la montaña,
a correr 4700 kilómetros por ella, 
a no olvidarme de parar, hacer fotos, y respirar al sol, 


a comer limpio para ser más feliz,
a no comer animales, 
a cocinar cosas diferentes, 
a invertir en viajar con mi familia,


a aprender algo de El Buda, 
a creer en la vacuidad, 
a bañarme, madrugar y reír, 


a restar valor al dinero,
a ser más rico que nunca, 
a no tener ahorrado nada, 
a llevármelo puesto en la mochila, 
a valorar la amistad más que nunca,
a necesitar no necesitarla, 


a amar a mi chica,... aún más, 
a querer estar todo el rato con mis hijos,


a ser consciente de mis limitaciones,
a querer seguir cambiando,
a respetar, 
a juzgar menos, 
a reaprender a escuchar,
a seguir intentándolo,....


Le pido a 2017 que nos enseñe del amor y la compasión, que nos de salud, que nos permita seguir trabajando y que nos ayude a ver claro el camino para ser mejores personas, de esas que se escuchan y se miran,....
Y que nos siga regalando tanta suerte,.... que si, que seguiremos trabajando,... pero que no nos quite esta suerte.


Mis propósitos:

- Escuchar más y mejor.
- Juzgar menos.
- Relativizar lo no importante.
- Estar siempre ahí para quien me necesite.

Os deseo felicidad y suerte.
Ojalá sigamos recorriendo el camino a nuestra manera, ojalá nos sigamos leyendo.


Gracias por pasaros por aquí!
Feliz 2017!

Carpe Diem y sed felices.








viernes, 2 de diciembre de 2016

Un Viaje a Rusia

Día 1

Una compañía aérea gélida en cuanto a formas, un viaje en el que reina la oscuridad, un chorro de aire caliente directo a la cabeza, unos niños poseídos en el asiento de delante y una mala elección de libro no son los mejores compañeros en un vuelo de 5 horas en clase turista desde Alicante hasta Moscú.


La idea de un viaje de trabajo express a Rusia no puede desagradar a nadie, es tan lejano, tan distinto, tan exótico.... Que como mínimo, hace que uno tenga alguna alternativa más que aportar en reuniones de amigos y comidas familiares de fin de semana.


No sé porque, pero una sensación de volver pronto se apoderó de mí desde el mismo momento en que el avión  despegó. 
Fueron más bien una especie de pena o melancolía, reflejos quizás de las expresiones dibujabadas en las caras de casi todos mis compañeros de vuelo.


Pensé en Paula, en mis hijos y en la vida estupenda que tenemos en Alicante, y leí y dormí a ratos soñando con una cerveza fría que jamás llegó. 

Luego, casi dos horas de taxi hasta el hotel. Carreteras nevadas, calles desiertas, coches averiados en la cuneta y silencio.... Un caos, una especie de planeta paralelo teñido por un gélido manto blanco, edificios constructivistas y recuerdos de épocas del pasadas.
Una seriedad que funciona, aunque entristece un poco a estos ojos acostumbrados a una sociedad tan diferente.


Llegamos en resumen a las 12 al hotel donde cenamos algo y nos fuimos a dormir.

Día 2

Me puse el despertador para intentar correr pero los -8 grados reinantes junto con el cambio horario, ayudaron a que me quedase pegado a la pequeña funda nórdica que abrigó unos sueños tan profundos como cortos y extraños.
Es como si morfeo se hubiese vestido de Lennin y hubiese me hubiese apadrinado,... Menuda noche!


Luego, desayuno express y día de trabajo en Moscú.
Viajamos en metro, en taxi, fuimos a un mercadillo tremendo, tres centros comerciales, al Kremlin y la plaza roja.
La verdad es que es curioso cómo, pese a las condiciones durísimas a las que el clima somete a estas latitudes, la gente hace vida "normal".
En la calle se está el tiempo necesario, ni más, ni menos y en los interiores (tiendas, centros comerciales, transportes, cafeterías,....) hace más calor que en Benidorm en junio.
Y así,... la vida fluye con normalidad, ajena a lo que fuera está pasando.
Pienso en cómo sería aquí un fin de semana con los niños y no lo consigo llegar a imaginar, no por el clima, sino por la escasa oferta de cosas que hacer por y con niños que ofrece a simple vista está sociedad.... Siento curiosidad y lo pregunto a las compañeras locales, pero no me lo aclaran del todo.


Contrastes brutales que van desde unos baños en los que hay gente tremendamente humilde bañándose y aseándose hasta la ostentación dorada e imponente de los edificios de los Zares.


Me llamaron sobremanera la atención más allá del frío y lo poco que uno tarda en normalizarlo, el tráfico caótico y denso (fruto de un censo que extraoficialmente roza los 20 millones de habitantes en Moscú), así como las pocas horas de sol
de las que disfrutan los diciembres rusos.


Y la comida.... Basicamente es una sociedad carnívora,  con algo de pescado, arroz negro y trigo sarraceno marinado (similar a las lentejas) muy rico como ingredientes básicos en su oferta. 
Comí una sopa de verduras y una porción de pizza vegetal en un sitio cutre y cené salmon al horno en un restaurante muy chulo al que fuimos todo el equipo, y es que esta,.... tampoco es una región para veganos.
Quizás los -11 grados a los que estábamos a las 9 de la noche invitan a tomar alguna caloría extra.


Día 3

Tras 5 horas de sueño, volamos a San Petesburgo.
Y dos de mis grandes "miedos" por el desconocimiento se evaporaron.
El trayecto hasta el aeropuerto, lo hicimos por una autopista completamente congelada, con neumáticos de frío y sin ningún problema. Imagino que aquí todos los vehículos tienen tracción a las 4 ruedas como equipacion básica, solo así entiendo que se puede conducir en estas condiciones y con este tráfico sin incidentes.


Por otra parte volar.....
Están preparadisimos, si se puede volar a -12 grados!!!...
En los aeropuertos no paran de pasar quitanieves y los aviones son sometidos a un proceso de "descongelacion" antes del despegue....


No tranquiliza demasiado,.... Porque ves como se forman "estalactitas" conforme rocían las alas con dos tipos de líquidos distintos, proceden a mil maniobras extrañas con los motores y llevan los "flops" hasta el extremo para comprobar que no están bloqueados por el frío antes del despegue.....Pero funciona.


Y San Petesburgo,.... 
Esta si es una ciudad con encanto (pese a que tienen solo una media de 10 días de sol al año).
Es una ciudad mucho más europea, con gente por las calles y edificios preciosos a cada paso que das. Aunque pasamos prácticamente todo el dia encerrados en un centro comercial y casi todo lo vimos desde el autobús que nos llevaba de un sitio a otro.


Pensé mucho en Paula y mis nenes, les encantaría ver esto y quizás, vivirlo un par de días.
Volví a pensar en lo afortunados que somos, la suerte que tenemos, la vida cojonuda del Levante Español, en ir a la playa e diciembre.
Quizás uno no valora lo suficiente lo que tiene cada día, cada minuto y es una auténtica pena, la verdad.


Así, cogimos 2 aviones ese día e hicimos más de 3 horas de "taxi" entre hoteles, aeropuertos y centros comerciales.


Fue un gran día, cargado de vivencias   donde conocí un poco más del carácter reservado de la sociedad rusa.
Son gente correcta pero no cariñosa en los términos en los que nosotros entendemos el cariño, porque son más fríos y directos, aunque no pierden la educación y son muy respetuosos aparentemente.
A mí, que estoy acostumbrado a algo más extremo, a nuestro peculiar carácter Latino,.... Esto me "chirría" un poco, y hasta me hace echar de menos nuestra "vida a gritos".... Mola mucho.


Pude comer a medio día arroz, judias al vapor y verduras al horno, y cenamos en un sitio "especializado en pollo" donde volví a pedir un trozo salmón al horno por tercera noche consecutiva, a cada cual más rico.

Regreso / Día 4

Despegamos a las 9:30 am, nos despertamos muy temprano (3:30 de España, 5:30 de aquí) tras, de nuevo, menos horas de sueño de las estrictamente necesarias, y fuimos al aeropuerto patinando sobre una autopista helada.


Allí, imprimimos tarjetas de embarque (no funciona el passbook aún en Rusia) y, tras una hora deambulando por la terminal internacional y vivir todos los procesos previos al despegue comentados anteriormente volamos felices de regreso a casa en una compañía diferente en la que volvieron a dar sándwiches de ternera y salchichas.... Pero también tortilla y un yogourt ;).


En definitiva, un viaje a Rusia es una experiencia que mola vivir, pero cuanto más salgo, más valoro lo bien que se vive en España.
Ahora a currar unas horas, volando a casa,.... me muero de ganas por ir a disfrutar, sin prisas, de mi familia y bendita rutina durante todo el fin de semana.


Nos leemos pronto.
Sed felices!
Carpe Diem!


lunes, 21 de noviembre de 2016

Desmontando algún mito.Vegetarianismo vs Ultrafondo

¿El no consumo de proteína animal afecta negativamente en el rendimiento deportivo?

Se hace raro pensarlo cuando atletas referentes en distintas disciplinas llegaron a lo más alto con este tipo de alimentación.
Aquí pongo ejemplos de algunos atletas veganos:

Scott Jurek: Siete veces ganador de la Western States, con un curriculum único en el mundo del ultra fondo con victorias en Badwater y Spartathlon, así como el récord EEUU de la mayor distancia en 24 horas (266,61 km) entre otros.

Dave Scott: triatleta estadounidense. Seis veces ganador del Ironman de Hawaii (entre 1980 y 1987).

Lizzy Hawker: cinco veces ganadora de Ultra Trail Mont Blanc.

Edwin Moses, campeón olímpico de 400 metros vallas (Montreal 76 y Los Ángeles 84)

¿Tabúes?, ¿falta de información?, ¿prejuicios?, ¿demasiados intereses económico sociales que aconsejan "ni intentarlo"?....

Soy nuevo en esto, solo puedo hablar empíricamente tras poco más de tres meses con una dieta de la que no eliminé los lácteos, pero si la carne, ingiriendo muy esporádicamente de algún pez grande y huevo.

Tres meses en los que honestamente,  me encuentro mejor que nunca, recupero mejor que nunca, he ganado elasticidad y en los que he tenido un rendimiento deportivo por encima de lo esperado.

Tambien han desaparecido totalmente todas las molestias relacionadas con el colon hirritable que desde hace años me visitaban varias veces al mes.

Mi idea es ir aprendiendo y hacer las cosas bien para acabar centrándome en una alimentación vegana total con excepciones, momentos concretos que me permitan "sociabilizar" en un país como España en que la opción vegana es muy complicada por el arraigo cultural de otro tipo de alimentación (a parte, creo que todo tipo de radicalismo deja cosas en el tintero).


Estoy muy ilusionado, leyendo mucho y reaprendiendo a alimentarme y cocinar. 


Por el camino hay tabúes históricos que poco a poco van cayendo por su propio peso y, tras vivir esta transformación en primera persona.... Voy a intentar explicar con mis palabras lo que he entendido de todo lo leído que no es, sino el argumento que me refuerza junto a todo lo anteriormente expuesto.

1. Si dejas de comer carne, te van a faltar proteínas. 

Eso no es cierto,...La soja y la quinoa  tienen prácticamente todos los aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita
Además, a igual peso que la carne, la soja, por ejemplo, nos aporta más proteínas (100g de soja aportan 36g de proteína mientras que 100g de ternera sólo 20g).



Es cierto que el resto de proteínas vegetales no presentan todos los aminoácidos esenciales que necesitamos.

¿Tiene solución?,... SI, sabiendo cómo combinarlas conseguiremos una proteína de elevado valor biológico,... Aquí adjunto un gráfico en que se explica cómo hacerlo de forma correcta, así como algunos ejemplos:


OJO!,.... No se trata de mezclarlo todo a la vez, eso acabara haciendo nuestra dieta aburrida porque "todo sabe igual".... 

Con incluir parte de estas combinaciones a lo largo de las distintas comidas que hagamos en un dia será suficiente.

2. Sin la ingesta de carne ni pescado no se puede ganar masa muscular.

Eso tampoco es así. Los que me conocéis sabéis que soy el loco del glucógeno, o lo que es lo mismo, de los carbohidratos.

En este caso, la ecuación es sencilla.

Ganamos masa muscular trabajando el músculo a rendimiento alto, y eso lo conseguiremos solo si está lleno de glucógeno,.... así que la clave de la ganancia muscular no será tanto la proteína como los carbohidratos, siendo la ausencia de los mismos, lo que activará las rutas catabólicas (o de destruccion) inactivando la creación de músculo o anabolismo.Puede que quizás se genere más lentamente si no tenemos en cuenta lo arriba expuesto, pero no es cierto que sin animales en el plato la creación de músculo sea una quimera.

Así, seguimos experimentando y disfrutando. Y seguiré poniendo aquí cosas que considere, pueden ser interesantes.De momento dejo una receta de un "bowl" maravilloso, energético y limpio.

Garbanzos con espinaca, feta, pico de gallo, Kinoa y guacamole.

Prepara los garbanzos en una sartén "a la plancha" con unas hojas de albahaca y unos tomate cherry troceados.

Lava espinacas crudas.

Prepara poco de gallo (trocea en dados pequeños tómate, cebolla, pimiento verde, cilantro fresco, el zumo de una lima y sal maldom),... Deja macerar en la nevera unas horas.

Prepara la Quinoa (hervir 15' como si fuese pasta).

Emplatar:

Base de garbanzos, encima las espinacas, la Quinoa, el pico de gallo, unos dados de feta, un top pong de wakamole y nachos alrededor para completar la fiesta.... Y a disfrutar.

Espero que lo disfrutéis!

Sed felices, CarpeDiem!