La bici de mi padre...

Cara vez que subo a Benilloba allí está...
impecable, descansando y pidiento a gritos
aquello de "recíclame".
Es la Peugeot PY que tiene mi padre colgada
en el garaje.



Una joya demasiado llena de polvo.
Está tal y como la véis en el catálogo de PEUGEOT
de 1983, con su cuadro plata Vitus con detalles en naranja.

Una maravilla "potenciable" al máximo con un poco de
tiempo y paciencia.
Con un buen tratamiento de pintura y "aluminosis",
en cuadro y manillar (precioso con su potencia
integrada en la dirección), pegatinas al sitio,
un buen piñón fijo y,...con el tiempo y un poco
de dinero,...una buena rueda de palos al frente
y algo "mono" detrás.



En fin,...que mataría por "meterle mano" y
montarme una fixie estratosférica y auténtica
con ese pedazo de cuadro.

Quizás algún día...aunque me temo que va a ser
empresa difícil.

1 comentarios:

Francisco Gazapo dijo...

Todo lo que sea restaurar una clasica, mola!!! yo estoy con mi marin del 93 intentando poco a poco mantenerla en perfecto orden de marcha...pero macho ruedas de palos NO!!! un respecto a la pobre!!!