viernes, 21 de noviembre de 2008

Viernes 21 de noviembre de 2008, 7:50 am

Paseo por las ramblas de Barcelona tras desayunar en el
horno de siempre cuando estoy por trabajo en esta ciudad maravillosa.
Estoy contento, con la conciencia tranquila tras una semana de mucho trabajo
Cuando de repente, algo cambia, me doy cuenta de que no volveré a pisar estas
baldosas hasta dentro de unos meses, pasadas las navidades.



Y me fijo en el suelo y pienso en cómo he llegado aquí, y en que una vez,
fueron mis abuelos que ya no están, quienes pasearon sobre estas piedras
o entre estos árboles una mañana fría y azul de noviembre, con otras ropas,
otras preocupaciones, rodeados de otra gente que ya tampoco está.
Sin empbargo las ramblas siguen aquí, acogiéndonos, impasibles al paso de las generaciones, de las modas, de las realidades y problemas, con sus árboles de hoja caduca y sus palomas de alas oscuras.

Y de repente pienso en mi padre cuando paso bajo un palco al que me comentó
que se asomaba, cuando el era niño, un rey mago que abria cartas y escogía
con el dedo al afortunado entre los cientos de niños nerviosos que se agolpaban
sobre esas baldosas en las que yo estoy ahora.



E imagino niño, sin pelos en las piernas, con pantalón corto, gafas y en blanco y negro al que hoy es abuelo de mi hijo, y me siento aún mas afortunado y orgulloso de estar aquí, y de ser consciente de mi suerte.

Este año tampoco estaré en Barcelona por navidad y van ya varios años,
no veré el espectáculo del gran Paseo de Gracia iluminado, ni las ramblas,
ni estaré en casa de mi abuela frente al hospital de San Pablo, ni escucharé discos con Manel, ni pasearé hasta la sagrada familia tras la abundante cena de noche buena
para buscar el momento de un pitillo clandestino entre lágrimas de desamor adolescente , ni volveré a ser niño, pero va a ser mi primera navidad con Paula y Pablo, nuestra primera navidad de tres, y espero estar a la altura para que un día Pablo sienta lo que yo siento esta mañana gracias al trabajo de mis padres y abuelos,…joder como pasa el tiempo.

1 comentario:

Alfonso dijo...

jajjajaja, profundo, bonito y con final apoteosico!!! que grande que eres tio...

un abrazo y buen viaje...