Pereza I.El Zen Del Correr

A cerca de correr.



¿Quieres decir -preguntó- que siempre es 
gozoso y divertido?
No, no lo es.

¿Que hago cuando no tengo ganas de correr,
cuando me apetece tumbarme en cualquier sitio?
A veces me decido
y me tumbo sin mas problema
e intento averiguar qué me pasa,
y de nuevo me impulso hacia afuera, a correr
incluso cuando el sentimiento predominante es 
no quiero.
Y vuelvo a intentar ver que me pasa,
porque hay mas de una faceta
en que este conjunto que llamo <>,
no hay un <>, unico y permanente, sino varios.
Un <> quiere correr
varias millas mas allá
otro <> quiere reposar;
generalmente sigo corriendo
porque es el camino mas rápido para volver atrás
desde donde empecé.
En todo caso, el <> que
quería correr, aparecerá pronto.

Hoy no tenía ganas, no me apetecía, me sentía mareado,
ayer descansé, todo era raro.
Finalmente he salido a correr casi 40 de los 60 minutos
que tengo para comer en la oficina con Juanito,
casi 7 kilómetros.
Y he gozado muchísimo, el <> que quería
correr, se ha instalado en mi en muy poco tiempo,
y he entendido una vez mas lo importante que es,
para mi equilibrio,
el hecho de correr,
lo feliz que me hace,
porque se que no sería yo sin esto.

Mañana tengo el despertador puesto a las 6:30,
quiero subir corriendo a la Serra Grosa,
por segunda vez en 3 días.
Hoy me da pereza, pero se que si lo consigo, el día
será mucho mejor que si no lo hago.

Ahora toca dormir, buenas noches.

1 comentarios:

Hortensia dijo...

Muy bien, el triunfo es salir venciendo al cuerpo cuando no quiere, yo mañana saldré por una isla que no conozco en la costa de Cartagena, y lo imprevisible me apasiona.