jueves, 16 de marzo de 2017

Viaje a Korea

Tras 30 horas de viaje, tras una escala en Helsinki y unas escasas dos horas de sueño en el avión, llegamos a Seoul.
Cruzamos la aduana y cogimos un taxi, que nos llevó en 45 minutos al centro a 6 personas por unos 80€.


El primer día, lo pasamos recorriendo la zona cercana al city hall.
Es un núcleo europeizado 100% (como casi todo Seoul capital), con súper edificios de oficinas salpicados de lo que un día, se adivina que fue Seoul.


Es una mezcla que funciona, aunque se aleja de lo que para mí es la esencia de Oriente, lo que me llena de tristeza.
La pérdida de la cultura autóctona en busca de un "futuro mejor" es algo muy triste, y más cuando hablamos de la cultura oriental tan rica, tan detallista, tan preciosa.... Suplantada por rascacielos y nidos de hormigón.


Paseamos calles comerciales salpicadas de puestos de comida callejera y acabamos comiendo en un restaurante local con 3 platos en el menú y escasas medidas higiénicas.
El plato típico de Korea es un asado de cerdo (de hecho, le ponen cerdo a todo).... Así que me resultó muy complicado ser vegetariano en esta ciudad ya que, además, es muy complicado encontrar a gente que entienda el inglés..... Toda una aventura... Finalmente lo conseguí quitando algunos ingredientes a mis platos de forma manual.


Los días dos y tres, salimos del centro financiero para ir a Garosugil, Myeong-dong, Itaewon, Hongdae y zonas más progres, con tiendas chulas aunque occidentalizadas igual e innecesariamente.
Y es que, tras girar la esquina de una calle con comercios bonitos y Starbucks.... Te encontrabas con calles semi-caóticas gobernadas por nidos de cable de telefonía, sonidos de motocicletas y olor a rancio.... Lo que me encanta......


..... y lo que me recuerda mucho a mi chica y al viaje que hicimos por Thailandia y Vietnam con motivo de nuestra boda.
En estos viajes, pese a la experiencia brutal y los cientos de "inputs" sin espacios que uno recibe en estas rutas,....¡como echo de menos a los míos!. 
El cambio horario entre España y Asia no es bueno sobre todo, en días de colegio, ya que cuando van al cole, ya estamos trabajando y cuando me acuesto aún no han llegado a casa.... Así que sobrevivimos gracias a vídeos y audios de whatsapp (tecnología que si mola).


Así,.... pasamos este día y el siguiente hasta nuestra partida hacia Japón,.... deambulando por zonas comerciales salpicadas por vestigios de cultura milenaria, rodeados de unas gentes amables y tremendamente serviciales y temperaturas agradables durante el día y gélidas por la noche.
Lo que vi más allá de las tiendas, una vez más, y con mucha dificultad por la densidad, cambios horarios y configuración de la cuidad, lo vi desde mis zapatillas.
Corrí 5 kilómetros hasta un templo cercano... A ver si hay más suerte en Tokio (lo dudo porque el ritmo de curro es muy alto).


Así que, gran experiencia, buen destino (aunque hubiese permanecido 4 o 5 días más ya que no me dio tiempo a ver casi nada) y ganas de más.
Próxima parada.... Tokio!



Carpe Diem!
Sed felices.